Inciensos de lavanda, para la luna

el viento de poniente, mi nombre llama

lágrimas plateadas, son su figura

entre cigarras cantan, mi voz se apaga

Estela alba, galopo bajo sus muslos

tulipán es, cuando a mi cuerno se agarra

y sus cabellos caoba ondulan bruscos

al llegar juntos, donde fuente desgarra

El lago susurra alza eclipsa el sol negro

emergen jaguares, acechan, salivan

devoran las flores, desmiembran sus partes

enturbian las aguas, y se hunden distantes

Sordo claro oscuro, relincho sonoro

resopla la brisa, con pasos errantes

cigarras callan, en rojo campo encoro

corcovado penetra el cielo, una asta desafiante

El Jaguar Nocturno